Pensamientos del P. José Kentenich.
Tú eres quien realiza las obras más grandes sólo a través de los más pequeños.
¡Yo soy la ocupación predilecta de Dios, y Dios es mi ocupación personal predilecta!
que amargarse con preocupaciones que dañan la filialidad.
Hay que aprender a pronunciar un sí alegre en todas las situaciones. (1942)
Queremos reflejarnos en tu imagen y volver a sellar nuestra Alianza de Amor.
Nació el 18 de noviembre de 1885 cerca de Colonia (Alemania), y fue ordenado sacerdote el 8 de julio de 1910. En los primeros años de su labor pastoral fue Director Espiritual del seminario menor de los Palotinos en Schöenstatt, cerca del Rin, y en esa época puso los fundamentos de su Obra: la Familia de Schöenstatt. En los años que siguieron formó las comunidades sacerdotales y laicales que la componen, y a partir de 1926 fundó los diferentes Institutos Seculares de Schöenstatt.
Detenido por la Gestapo en septiembre de 1941, fue enviado al campo de concentración de Dachau, donde permaneció hasta abril de 1945. Allí consolidó su Obra y le dio alcances internacionales. A partir de 1949 la Iglesia sometió a prueba a la Obra de Schöenstatt, y la mayor parte de esos años los pasó el Fundador en Milwaukee (EE. UU.). En Navidad de 1965 regresó a Schöenstatt, y si atender a su avanzada edad, se dedicó con todas sus energías a la dirección de su Obra, extendida por todo el mundo. Inesperadamente, en plena labor sacerdotal, lo llamó Dios a la Patria Eterna el 15 de septiembre de 1968, luego de celebrar la Santa Misa.
Lo más característico de su personalidad son los rasgos de una paternidad singular y sobrenatural, que Dios le regaló en forma especial. Lo capacitó con extraordinarias dotes naturales y abundantes dones sobrenaturales para realizar su misión específica para la Iglesia actual y del futuro. Todos los éxitos los atribuyó al poder de la Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schöenstatt, y su gran anhelo era anunciar la grandeza de la Madre de Dios y formar nuevos hombres y comunidades, en los que resplandeciera la presencia y la imagen de María. Empleó toda la fuerza y la atracción de su personalidad, en conducir a la personas que se le confiaron, hacia la cercanía de Dios, hacia el abandono total a la Santísima Trinidad. Totalmente arraigado en el Más Allá, y siempre atento a lo presente, interpretaba proféticamente los signos de Dios en la Iglesia y en el mundo. Las palabras "Dilexit Ecclesiam" (Amó a la Iglesia) que eligió como epitafio, son las que mejor resumen el sentir más profundo de quien fue Padre y Fundador de la Familia de Schöenstatt.
JOSE KENTENICH - PRISIONERO 29.392.
Limpie mi bicicleta. Con ocasión del ingreso al campo de concentración, cuyas formalidades llevaban varias horas, recuerda uno de los prisioneros, "fui testigo de cómo ambos sacerdotes, uno de ellos el Padre Kentenich, fueron saturados de mofas y burlas por los de la SS. Un jefe, creyendo oportuno 'ablandar' al recién llegado, -que demostraba mucha tranquilidad y firmeza-, comenzó a gritarle groseramente haciéndole toda clase de preguntas. Al no recibir respuesta -el Padre Kentenich lo miraba con tranquilidad y sonreía cordialmente-, se enfureció más todavía, haciendo ademán de pegarle. Pero no llegó a hacerlo. Días más tarde, ambos volvieron a encontrarse en la oficina en la cual se deponían los datos personales. El jefe lo reconoció enseguida: '¡Eh, que el prisionero limpie la bicicleta!', le dijo. 'Si, lo voy a hacer', respondió el Padre Kentenich, 'pero no porque deba hacerlo, sino porque como hombre libre, quiero brindarle este servicio'. 'No, usted no necesita hacer eso', contestó finalmente el jefe. Mientras escribía sus datos personales, el Padre Kentenich le preguntó por qué el día anterior le había gritado tanto. 'Se experimenta de todo para influir miedo', fue la respuesta. Luego le pidió al Padre Kentenich que lo acompañara a su dormitorio, donde le contó en secreto partes muy personales de su vida".
Hambre y muerte. A raíz de una gran hambruna, cientos de prisioneros murieron en el campo de concentración. Su extremo debilitamiento los hacía propensos a contraer epidemias o enfermedades. "Los primeros síntomas del tifus aparecieron también en mi", escribía el Padre Kentenich más tarde, "pero en última instancia, las cosas siempre salieron bien. Al final yo también me había convertido en un esqueleto".
Sin embargo, de lo poco que tenía para comer, daba siempre a los demás.
En medio de estos padecimientos inhumanos, desplegó una intensa actividad espiritual. "En este tiempo", recuerda, "tuve una gran capacidad de concentración, siempre estuve anímicamente fresco. Si se considera al debilidad fisica y el estar cercano a morir de hambre, yo poseía una extraordinaria lucidez espiritual. Constantemente dictaba cursos e invitaba a los presos a reunirse en el pabellón".
Peligro inminente. El 24 de junio fue un día peligrosísimo. El nombre del Padre Kentenich estaba en la lista del "transporte", lo cual equivalía a una muerte segura. El jefe de su barraca, lo llamó repentinamente, notificándole que había llegado al campo de concentración una comisión de Berlín. Todos aquellos que no tuvieran destino en los comandos de trabajo, serían enviados al "transporte". El comunista actuó con celeridad. Buscó al Padre Kentenich, lo trasladó a otra barraca, dándole otro nombre y otro número. De esta manera le salvó la vida. Con situaciones similares debían contar los prisioneros a cada instante. En ningún momento ni en ningún lugar podían sentirse seguros.
Vivir en el riesgo. A pesar que la actividad religiosa estaba prohibida bajo pena de muerte, el Padre Kentenich daba una conferencia espiritual todas las tardes. "Le debemos sincera gratitud", recuerda Hans Carl, director de Caritas, "ya que por la noche, sea en la calle del block o más tarde en el rincón de la sala de dormir, nos daba puntos de meditación. Por mucho tiempo fue el único estímulo espiritual que recibimos". Además recorría las barracas para dar aliento a los prisioneros, a veces empapado bajo una lluvia torrencial, donde daba charlas motivándolos a trascender lo terrible del cautiverio inhumano, elevándolos espiritualmente y dándoles incentivo para vivir.
A precio de sangre. Los interminables años de Dachau son sólo un pequeño capítulo en la convulsionada vida del Padre Kentenich, pero simbolizan y resumen en forma acabada la personalidad de esta excepcional figura del siglo 20. Es sabido que en los momentos difíciles es donde mejor se prueban las teorías. El Padre Kentenich jamás predicó algo sin antes vivirlo. Esta coherencia entre las propuestas y la puesta en práctica que enseño a través de su ejemplo ininterrumpido a precio de sangre, es una de las cosas que más atrae a los que se llegan hasta SCHÖENSTATT. Hoy más que nunca el ser humano se siente necesitado de ver encarnadas ideas claras, transparencia y autenticidad. El encontrar alguien a quien valga la pena imitar, se transforma en camino y llegada, en meta y destino.
Tomado del libro "Un profeta de María", del P. Esteban URIBURU, Ed. Claretiana.
CRONOLOGÍA DE SCHÖENSTATT
I.- PRE-HISTORIA
1885, 18 de noviembre, nacimiento del P. Kentenich en Gymnich, Alemania.
1910, 8 de julio, ordenación del P. Kentenich.
1911, el P. Kentenich inicia en septiembre sus clases como profesor de alemán y latín.
1912, en octubre es nombrado Director Espiritual de los estudiantes en Schoenstatt.
27 de octubre, Acta de Prefundación.
El P. Kentenich propone a los estudiantes su “Programa”: “Bajo la protección de
María queremos aprender a educarnos a nosotros mismo para llegar a ser persona-
lidades recias, libres y sacerdotales”.
1913, en enero se funda la Asociación Misional.
1914, 19 de abril, fundación de la Congregación Mariana. Los jóvenes se centran más
conscientemente en la persona de María y por medio de Ella en el Señor. Con la
Congregación Mariana se constituye la comunidad de la cual va a nacer el Movi-
miento.
8 de julio, la Congregación recibe la antigua capilla de San Miguel, que queda a
su disposición.
18 de julio, el Padre lee el artículo sobre Nuestra Señora de Pompeya, santuario
“fundado” por el abogado Bartolo Longo. Tiempo de interrogación y meditación
para el P. Kentenich sobre los designios de la Divina Providencia respecto a la
Congregación y la Capilla de San Miguel.
1 de agosto, estalla la Primera Guerra Mundial.
II.- HISTORIA DE SCHOENSTATT
Primer hito de la historia: “En la Luz Divina”
1914, 18 de octubre. Primera Acta de Fundación:
El P. Kentenich da una plática a los jóvenes de la Congregación Mariana donde les propone “una secreta idea predilecta”: hacer “suave violencia” a la Santísima Virgen por medio de las contribuciones al capital de gracias, para que ella establezca en el santuario su trono de gracias. De este modo se sella una alianza de amor del Padre y los jóvenes con la Santísima Virgen.
1915, los jóvenes parten sucesivamente al campo de batalla.
1916, el P. Kentenich incorpora la idea original de Vicente Pallotti: la Confederación Apostólica Universal, como uno de los fines esenciales de Schoenstatt.
1917, se aceptan otras personas, que no eran alumnos del colegio en Schoenstatt, en la Congregación Mariana de Schoenstatt.
1918, 4 de octubre, muere José Engling en el campo de batalla cerca de Cambrai, Francia. José Engling es la primera “Cruz negra”, es decir, alguien que vivió integral y heroicamente su alianza de amor, ofreciendo su vida a la Mater por la naciente Familia de Schoenstatt.
1919, 20 de agosto, fundación de la Federación Apostólica en Hörde. En Hörde se realiza una jornada de los congregantes de Schoenstatt y aquellos que se habían integrado durante la guerra a la organización externa. Con la fundación de la Federación se constituye oficialmente el Movimiento Apostólico de Schoenstatt.
1920, 20 de agosto, se funda la Comunidad Apostólica (círculo más amplio).
El 8 de diciembre, se funda el primer grupo de mujeres y con ello nacen las ramas femeninas de Schoenstatt. El Movimiento continúa su crecimiento progresivo en todas las direcciones: jóvenes, universitarios, estudiantes de teología, sacerdotes, mujeres. Se crece, al mismo tiempo, en profundidad bajo la inspiración del Padre y la captación cada vez más profunda de la alianza de amor.
1926, 1 de octubre, fundación oficial del Instituto Secular de las Hermanas de María.
1933, envío de las primeras Hermanas Marianas al extranjero, a Sudáfrica.
El nacional-socialismo asume en Alemania oficialmente el poder.
El movimiento se prepara más y más para afrontar la época de grandes dificultades que se avecina.
1939, 1 de septiembre, estalla la Segunda Guerra Mundial. La Familia se encuentra ante una nueva guerra, de dimensiones más catastróficas que la anterior. En esta circunstancia decide dar un nuevo paso en la alianza: entregarse a María más radicalmente por el “Poder en Blanco” (entrega total a la voluntad de Dios). Nace también una corriente de coronación: se reconoce a María en su soberanía sobre Schoenstatt; ella tiene que tomar el cetro y guiar la barca de la Familia en medio de la nueva crisis mundial.
1941, septiembre, la Gestapo detiene al P. Kentenich mientras predica un retiro para sacerdotes en Schoenstatt. El P. Kentenich consigue demorar su prisión hasta concluir el retiro. Se presenta en la prisión de Coblenza el 20 de septiembre. Debe permanecer desde ese día hasta el 18 de octubre en el “Bunker”, una mazmorra de la cárcel.
Segundo hito de la historia: “En la Confianza Divina”
1942, 20 de enero, el P. Kentenich rechaza, por libre decisión, la posibilidad de no ser enviado al campo de concentración. Cree que es la voluntad de Dios ofrecer su libertad por la Familia, con lo cual se incluía la seria posibilidad de morir en el campo de concentración. Llama, con este paso, a que la Familia profundice la alianza de amor en el sentido de la “Inscriptio”, es decir, del amor a la cruz. Se toma mayor conciencia de la posición del Padre como Fundador y cabeza de la Familia y de la estrecha comunidad de destinos y solidaridad entre ambos y se acentúa a la vez el carácter marcadamente sobrenatural de Schoenstatt como obra e instrumento de Dios.
11 de marzo, el P. Kentenich es trasladado de la prisión de Coblenza a Dachau.
16 de julio, fundación de los Hermanos de María y de la Obra Familiar en el campo de concentración de Dachau.
1943, 18 de octubre, bendición en Nueva Helvetia, Uruguay, del primer santuario filial igual al santuario original.
1944, se funda la Internacional Schoenstattiana en Dachau.
1945, 6 de abril, liberación del P. Kentenich en Dachau.
18 de octubre, reorganización de la rama de los Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt.
1946, 2 de febrero, fundación del Instituto Secular de Nuestra Señora de Schoenstatt.
1947, 14 de marzo, audiencia privada del P. Kentenich con Pío XII y primer viaje a Brasil, Uruguay, Argentina y Chile.
1948, en abril, el P. Kentenich viaja desde Africa a Sudamérica.
20 de mayo, bendición del santuario filial en Santa María, Brasil. El P. Kentenich viaja a Norteamérica.
1949, desde el 19 al 26 de febrero se lleva a cabo la visitación a las Hermanas de María por el obispo auxiliar de Tréveris.
Tercer hito de la historia: “En la Fuerza Divina”
1949, 20 de mayo: bendición del santuario filial en Bellavista, Chile.
31 de mayo, el P. Kentenich pone sobre el altar del santuario en Bellavista la primera parte de su respuesta a las objeciones hechas por el visitador en Schoenstatt y proclama desde el santuario de Bellavista una cruzada por el pensar, amar y vivir orgánicos.
1951, 23 de julio, se inicial la Visitación Apostólica a Schoenstatt encargada por el Santo Oficio.
30 de septiembre, el Visitador Apostólico ordena la salida del P. Kentenich de Schoenstatt.
22 de octubre, el P. Kentenich parte de Roma rumbo a Latinoamérica.
1952, 20 de enero: bendición del santuario filial en Florencio Varela, Argentina.
20 de junio, el P. Kentenich parte desde Chile al destierro en Milwaukee, Estados Unidos, donde permanecerá durante 14 años.
1962, 11 de octubre, apertura del Concilio Vaticano II (Juan XXIII).
1963, 20 de enero, canonización de San Vicente Pallotti en Roma.
Petición de un grupo de cardenales al Santo Padre de la revisión del caso de Schoenstatt.
1965, 18 de julio, Mons. Bolte decreta la fundación canónica del Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt.
13 de septiembre, el P. Kentenich recibe un telegrama que le ordena regresar a Roma. Llega a Roma el 17 de septiembre.
Cuarto hito de la historia: “En la Victoriosidad Divina”
1965, 22 de octubre, Pablo VI ratifica la decisión del Santo Oficio, del 20 de octubre, que libera al P. Kentenich de todas las prohibiciones.
8 de diciembre, solemne clausura del Concilio Vaticano II.
24 de diciembre, el P. Kentenich regresa a Schoenstatt.
1968, 15 de septiembre, fallecimiento del P. Kentenich en la sacristía de la Iglesia de la Adoración, en Schoenstatt, después de haber celebrado la Santa Misa..
20 de septiembre, funerales del P. Kentenich. En su tumba se inscribe la frase: “Dilexit Ecclesiam”, Amó a la Iglesia.
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