viernes, junio 26, 2009

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser Nación,
Una Nación cuya identidad
sea la verdad y el compromiso por el bien común.
Damos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
Y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María. Que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.

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