Cuadro de la Mater Ter Admirabilis
En abril/mayo de 1915, el sacerdote diocesano Huggle, profesor del seminario menor pallotino, regala a los congregantes una reproducción litográfica de un cuadro de la Santísima Virgen del pintor suizo Luigi de Crossio. Imagen que era venerada bajo el título de Refugium peccatorum, Refugio de los pecadores. No era una imagen de gracia tradicional ni una obra de arte especial. Sin embargo, el 19 de abril de 1915 – primer aniversario de la fundación de la congregación mariana – el cuadro pasó a ocupar el lugar central donde antes se encontraba la estatua de San Miguel, titular original de la capilla. Esta última fue trasladada a un pedestal al lado izquierdo del altar.
En el año 1916 la imagen de la Santísima Virgen en el santuario de Schoenstatt comenzó a ser venerada con el título de Mater Ter Admirabilis de Schoenstatt, Madre tres veces Admirable de Schoenstatt, nombre dado por los jóvenes inspirados en la historia de la congregación mariana de Ingolstadt, ciudad de Baviera al sur de Alemania, centro importante de renovación mariana en el tiempo de la Contrarreforma (siglo XVI). En esa ciudad se veneraba a la Virgen bajo la advocación de Mater Ter Admirabilis de Ingolstadt.
La inquietud de Ingolstadt – la transformación del mundo en Cristo y María – concidía con la idea programática de la misión que los jóvenes habían recibido a través del P. Kentenich; lo que la primitiva congregación mariana de Ingolstadt había significado decisivamente para la renovación del sur de Alemania, debía ahora realizarse en una nueva forma desde el santuario de Schoenstatt. Por este paralelo “Ingolstadt-Schoenstatt” surgió la idea de llamarla de igual forma en Schoenstatt. El P. Kentenich, refiriéndose a la imagen de la Virgen recibida del sacerdote Huggle, expresó: “bajo esta advocación la honraremos en adelante en nuestra capillita de la Congregación".
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