domingo, marzo 22, 2009


Junto a la cruz de Jesus







La "hora" fijada por el Padre llega a su momento clave. en el calvario se realiza y se despliega todo el sentido de la venida de Jesus al mundo. Alli se consuma la nueva y definitiva Alianza. Es la "hora" de la maxima revelacion del amor del Padre a todos los hombres, la expresion culminante del amor de Cristo a los suyos, la plena entrega de amor de Jesus al Padre y el momento de la derrota del poder de Satanas.









"Stabat Mater..." En este momento cumbre esta Maria. Su presencia no es casual, ni solamente un testimonio de su sentimiento maternal, sino que posee una profunda significacion teologica. Esta alli como "la mujer", aquella de cuyo linaje saldria el vencedor del demonio. Por eso Jesus agonizante la llama con ese nombre. Esta acompañando a su Hijo en la redencion del mundo. No es, por lo tanto, una presencia pasiva, externa, simplemente humanitaria. Asociada al Señor, ella esta espiritualmente clavada en la cruz, ofreciendose al Padre junto con su Hijo y por intermedio de El. Maria es la Virgen oferente, la que se habia ofrecido por entero en el momento gozoso de la Anunciacion y ahora, , en momentos dolorosos, vuelve a testimoniar su amor total entregandose a si misma. La espada que le atraviesa el corazon no es resistida. Entrega lo mas querido: su propio Hijo, y con El se inmola como victima de amor. Ella misma ofrece al Padre el sacrificio de Jesus. Es la hora de la autenticidad del amor. La expresion stabat denota vigorosamente la actitud de Maria: es un estar de pie, sin claudicación ni desmayo. Maria esta junto a la cruz, herida profundamente en su corazon de madre, pero erguida y fuerte en su entrega. Es la primera y mas perfecta seguidora del Señor, porque, con mayor intensidad que nadie, toma sobre si la carga de la cruz y la lleva con amor íntegro, es la que con su propio dolor completa lo que falta a la pasion de Cristo.

El tiempo de la prueba y del dolor-tiempo dificil para todo hombre- se transforma para Maria en tiempo de entrega filial y heroica. Ha llegado la hora de la fidelidad, de la ratificación solemne de si primer Si. Y en Maria se hace carne la actitud central de la vida de Jesus: "Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya". Esa es su alegria y su alimento, aun en el dolor. Maria no pide milagros, como los judios, ni tampoco busca sabiduria humana, como los griegos. Sigue exclusivamente a Cristo crucificado, fuerza y sabiduria de Dios.



"Maternidad universal" Este amor crucificado de Maria se vuelve amor fecundo. La semilla debe morir para producir fruto abundante. Jesus no se ofrenda por si mismo, sino por nosotros. Maria no sufre por si misma, lo hace por nosotros. No se repliega sobre su dolor, lo abre a sus hermanos, representados en ese momento por el discipulo Juan.

"Mujer, ahi tienes a tu hijo": es el testamento de Señor a su Madre y colaboradora. Es el encargo de una maternidad universal. Se dirige a la "Mujer", no porque sea un hijo que niegue el cariño a su madre, sino porque es un Redentor que genera hijos a la vida nueva y que, muriendo, quiere confiarlos al cuidado de una madre. "Su propio Hijo quiso explicitamente extender la maternidad de su Madre-extenderla de manera facilmente accesible a todas las almas y corazones-, confiando a ella desde lo alto de la Cruz a su discipulo predilecto como hijo."

Las palabras dirigidas a Juan: "Ahi tienes a tu madre", no son solo expresion de amor filial y de preocupacion de Jesus por el futuro de su Madre, ya viuda y en edad madura. Es manifestacion de su voluntad para todos los hombres, representados en la persona de Juan. A cada hombre lo hace participare en su amor a Maria. "Posteriormente todas las generaciones de discipulos y de cuantos confiesan y aman a Cristo-al igual que el apostol Juan- acogieron espiritualmente en su casa a esta Madre..."



"Maria y la voluntad del Padre" Maria y Juan son los personajes centrales de este pequeño grupo-simbolo de la primera Iglesia- que ofrece al Señor compañia humana. Iglesia que ya se manifiesta como comunidad debil-la gran mayoria de los apostoles han huido-, pero vivificada por el Señor, quien muere sabiendo que su entrega no es esteril, porque en primer lugar se hace fecunda en Maria. Ella representa a la humanidad redimida, a aquellos que tienen vida nueva surgida de la cruz. Ella recibe la redencion en nombre de los hijos de Adan. Personalmente ya estaba redimida desde el primer momento de su existencia (Inmaculada), pero la fuerza redentora provino de ese acontecimiento del cual es ahora testigo y protagonista: la muerte de Jesus. Esta colaborando con esa redencion porque asocia su dolor y su ofrenda a la de su Hijo. Su corazon se abre a nuevos hijos. Maria en Juan reciba a la Iglesia, a todos aquellos que acogeran la salvacion y por quienes ambos estan dando la vida: Jesus fisicamente, Maria misticamente. Es la hora del perfecto cumplimiento de la voluntad del Padre, quien manifiesta su amor poderoso sacando a Jesus de la muerte. Por la Resurreccion vive ahora para siempre y nos regala participar en su vida. Esa vida es generada en el corazon de los hombres por la accion del Espiritu Santo.

No hay comentarios: