miércoles, noviembre 19, 2008

Fuente: libro Encuentro del Padre Ignacio Larrañaga.

Padre, me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quiera.
Sea lo que fuere,
por ello te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo.

Lo acepto todo,
con tal que se cumpla
Tu voluntad en mí
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.

Te encomiendo mi alma,
te la entrego con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.

No hay comentarios: